La Real Unión de Criadores de Toros de Lidia (RUCTL) lamenta profundamente el fallecimiento de Julián de los Reyes Rodríguez, ganadero del hierro de Cortijoliva y miembro de esta institución, cuya vida estuvo dedicada con pasión, responsabilidad y profundo respeto a la crianza del toro bravo.
Figura querida y respetada en el campo, Julián de los Reyes Rodríguez representó durante décadas la esencia del ganadero comprometido con la selección, la conservación y la mejora del toro de lidia. Al frente del hierro de Cortijoliva desarrolló un trabajo constante y silencioso, guiado por el conocimiento del animal, el cuidado de la dehesa y la defensa de los valores tradicionales que sustentan la ganadería brava.
Su trayectoria estuvo marcada por una forma de entender el campo basada en la paciencia, la observación y el respeto por el ecosistema que hace posible la existencia del toro bravo. En sus fincas, el toro fue siempre el eje de un modelo ganadero que combina tradición, sostenibilidad y equilibrio con el entorno natural.
Quienes tuvieron la oportunidad de compartir con él jornadas de campo, conversaciones ganaderas o tardes de plaza recuerdan su carácter discreto, su profundo conocimiento del toro y su permanente compromiso con la autenticidad de la cabaña brava. Fue, ante todo, un hombre de campo, de trabajo constante y de convicciones firmes.
La desaparición de Julián de los Reyes Rodríguez supone una pérdida para el conjunto del sector ganadero y para todos aquellos que creen en la importancia cultural, ecológica y social del toro bravo. Su legado queda ahora en manos de sus hijos, Luis Alfonso, David y Julián, que continúan la labor familiar y garantizan la continuidad de una ganadería que ha sido cuidada con esmero durante décadas. Con ellos seguirá viva la afición y el patrimonio genético que Julián de los Reyes supo preservar con dedicación y entrega
Desde la RUCTL trasladamos nuestro más sentido pésame a sus familiares, amigos y a todos quienes formaron parte de su vida.
